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  Oraciones a Dios Padre
 



Tú, nuestro Padre

 

Tú, nuestro Padre que nos amas,
tú que eres Padre de todos,
estás con nosotros
por encima de todo.
Que el mundo aproveche tu sol,
que tu nombre sea bendito y conocido,
que tu amor inunde la tierra,
que se haga tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
Me pongo ante ti, que eres la fuerza,
yo que me suelo desanimar
con tanta facilidad,
yo, a quien tanto gusta advertir
el fruto inmediato del esfuerzo.
Hoy de nuevo quiero subir hasta ti,
a través de la marcha.
Louis Retif

 

Amar a Dios es
 
Amar a Dios es...
aunque te vayan golpeado el alma cada día,
una y otra vez, decirle:
contigo, puedo.

Amar a Dios es...
no dar un buen consejo, sino amar
un poquito a quien necesita.

Amar a Dios es...
decirle cada día
dame fuerza para seguir.

Amar a Dios es...
descubrir que el tiempo es
demasiado importante,
para desperdiciarlo.

Amar a Dios es...
oír gritar silenciosamente,
como los demás piden amor.

Amar a Dios es...
Descubrir al mundo
que la mejor medicina es amar.
Y la mejor terapia el perdón.

Amar a Dios es...
Aprender a ser feliz,
a través del sufrimiento.

Amar a Dios es...
comprender que la distancia
entre un "si pero".
y un "si quiero"
es estar comprometidamente
enamorado.
Charo Sánchez


Buscar a Dios
 
No le reces a Dios mirando al cielo,
¡mira hacia adentro!
No lo busques a Dios lejos de ti,
sino en ti mismo...
No le pidas a Dios lo que te falta:
búscalo tú mismo,
y Dios lo buscará contigo,
porque ya te lo dio como promesa y como meta
para que tú lo alcances...
No reproches a Dios por tu desgracia;
súfrela con él y él sufrirá contigo;
y si hay dos para un dolor, se sufre menos...
No le exijas a Dios que te gobierne,
a golpe de milagros, desde afuera;
¡gobiérnate tú mismo!
Con responsable libertad, amando,
y Dios te estará guiando
desde adentro y sin que sepas como.
No le pidas a Dios que te respondas cuando le hablas;
¡respóndele tú!, porque él te habló primero,
y si quieres seguir oyendo lo que falta
escucha lo que ya te dijo.
No le pidas a Dios que te libere,
desconociendo la libertad que ya te dio.
¡Anímate a vivir tu libertad!
Y sabrás que sólo fue posible
porque tu Dios te quiere libre.
No le pidas a Dios que te ame,
mientras tengas miedo de amar
y de saberte amado, ¡ámalo tú!
Y sabrás que si hay calor es porque hubo fuego
y que si puedes amar es porque él te amó primero.
San Agustín
 


Tarde te amé 
 

Tarde te amé
hermosura tan antigua
y tan nueva,
tarde te amé.
 

Tú estabas conmigo
y yo no estaba
ni contigo
ni conmigo.

Tú estabas dentro de mí,
yo fuera. Por fuera me lanzaba
sobre el bien y la belleza
creados por ti.

No te veía ni te sentía
y lo que es peor
no te echaba de menos.

Me retenían lejos las cosas.

Pero gritaste
y ahuyentaste mi sordera.
Mostraste tu resplandor
y pusiste en fuga mi ceguera.

 

Me tocaste,
Señor mío,
y me abrazo
en tu paz.

Tarde te amé
Hermosura tan antigua
Y tan nueva,
Tarde te amé.
Exhalaste tu perfume
y respiré, gocé de ti
y siento hambre
y se de ti.
San Agustín
 


 





 
   
 
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